Trekbike por Gredos

Tipo de Actividad

Excursión de 1 día

Duración

5-6 horas

Nivel de dificultad

Moderada

Edad mínima

14

Grupo

Min.-1 - Max. -25

Fecha y hora

12/01/2023

Punto de encuentro

Puerto de navacerrada

Precio

35€

Organizador

Peñalara adventure

Descripción

Hola, aquñi tienes que escribir tu descripción

Formulario de inscripción para la actividad

  • Importante:

Al finalizar el formulario deberás revisar tu carrito para comprar la actividad 😉

👉 Descarga aquí las normas en pdf

a km
{{ reviewsTotal }}{{ options.labels.singularReviewCountLabel }}
{{ reviewsTotal }}{{ options.labels.pluralReviewCountLabel }}
{{ options.labels.newReviewButton }}
{{ userData.canReview.message }}

Cómo llegar

Location not found

Información de la ruta

Ruta muy sencilla de bici de montaña, que como indica su nombre, discurre por caminos que atraviesan prados y dehesas, con vistas siempre a la parte sur del P.N. de la Sierra del Guadarrama.

La ruta une, casi en su totalidad por caminos y vías pecuarias, los pueblos que componen Bocema (Boalo, Cerceda, Mataelpino) y parte del término municipal de Becerril de La Sierra. Siempre con vistas a picos como La Maliciosa (2227 m) y el Yelmo (1717 m) y las increíbles formaciones graníticas que los unen formando la Sierra de Los Porrones y La Pedriza, pasaremos por prados donde pasta el ganado típico de la zona, con sus típicos muros formadas por piedras, por dehesas de encinas, robles y fresnos.

Veremos varias señales del Camino de Santiago, ya que la ruta comparte varios tramos del Camino de Madrid.

Podremos observar también bastante fauna, sobre todo aves como buitres y águilas y las innumerables especies de pajarillos forestales y de ribera que anidan por la zona.

Es una ruta que se puede realizar en cualquier época del año, ya que el terreno no forma barro. Evitar las horas calurosas en verano. Hay una fuente en la ermita de San Isidro, la única en toda la ruta.

 

Descripción de la ruta

0,0 km.  La ruta parte desde el aparcamiento, donde dejaremos el coche, en el pueblo de El Boalo. Haciendo un pequeño descenso, apareceremos cerca de la ermita de San Isidro, muy conocida en la zona, construida en el siglo XX.

0,8 km. Giramos a la derecha dirección a Manzanares El Real. En el cruce hay un abrevadero. Estamos en El Camino de Santiago de Madrid.

2,0 km. Giramos nuevamente a la derecha para regresar a El Boalo y atravesaremos algunas calles del pueblo. Tomamos un camino asfaltado que nos llevara a la localidad de Cerceda.

5,7 km. Llegamos a Cerceda.

7,7 km. Rodeamos la agradable zona recreativa Puente de Madrid. Está pegada al arroyo Fuentidueña con mesas y bancos de granito muy típico en la zona. Mucha atención al atravesar la carretera M-608. Después de pasar por debajo de la carretera M-607 circularemos por una via pecuaria rodeada de fincas privadas llenas de encinas y con unas bonitas vistas a toda la parte sur del P.N. A nuestra izquierda la cara norte de la Sierra de Hoyo de Manzanares, y al fondo el pueblo de Moralzarzal.

10,4 km. Pasamos muy próximos a Moralzarzal, pero sin entrar. Circulamos por varias dehesas de encinas. Atravesamos la carretera M-615 que une Cerceda con Moralzarzal. Mucha precaución también aquí al cruzar.

12,6 km. Después de atravesar una zona de pradera y alguna bifurcación, atravesamos el rio Navacerrada por un vado.

13,3 km. Atravesando alguna calle de la urbanización El Berrocal, llegaremos a otro cruce con la carretera M-615, que atravesaremos por un paso de peatones cercano para llegar a una marquesina del bus, de donde sale un pequeño sendero que va paralelo a la carreta, que nos evitara el peligro de los coches.

15,0 km. Nos salimos unos metros del camino principal para visitar una típica cantera de granito de la zona, con una pequeña laguna en el centro. De estas canteras han salido bloques de granito para construir edificios tan conocidos como el Monasterio de El Escorial, El valle de Los Caídos o La Puerta de Alcalá.

17,7 km. Llegamos a Mataelpino que rodaremos por la única parte de la ruta que va por carretea, apenas 200m para girar a la derecha, y adentrarnos el camino llamado Cañada de las Saleguillas.

19,2 km. Atravesamos de nuevo la carretera M-617 que une Mataelpino con El Boalo. Entramos ya en el camino del Carrillo del Cano que nos llevara a la mencionada ermita de San Isidro.  Las vistas son espectaculares a la cuerda de los porrones.

21,4 km. Llegamos a las inmediaciones donde está la ermita de San Isidro y un poco más adelante giramos a la derecha dirección al aparcamiento inicial.

22,4 km. Fin de Ruta.

 

 

Tipo de terreno

La ruta discurre en más del 99% por caminos en buen estado, y aunque atraviesa varias carreteras, está diseñada para que los cruces se hagan por zonas amplias y con buena visibilidad. No obstante, siempre hay que extremar las precauciones al cruzar cualquiera de ellas.

Circularemos por numerosas vías pecuarias, en las que podemos encontrar ganado en nuestro camino que no molestaremos esperando a que se aparten, si fuese necesario. También es importante dejar cerradas las puertas peatonales que atravesaremos para evitar que el ganado se salga de las fincas.

 

Fauna y Flora

La dehesa es el elemento más representativo del paisaje. Se caracteriza por un pastizal salpicado de árboles, especialmente encinas, aunque la figura más representativa es el fresno, con su peculiar figura de “cabeza de gato» debido a los tradicionales desmoches de sus ramas, que se utilizaban como alimento para el ganado. Como árboles acompañantes podemos encontrar roble melojo, enebros, alcornoques e incluso algún arce de Montpellier.

Todos ellos proporcionan sombra en verano y protegen del viento en invierno, suavizando el clima y beneficiando a los prados. Además, sirven de refugio y aportan alimento a la fauna salvaje, favoreciendo la preservación de especies vulnerables y protegidas, como los murciélagos de herradura, el lirón careto, y aves como el mochuelo o el pequeño autillo, junto con urracas, rabilargos, cucos, oropéndola, cucos, oropéndolas o la simpática abubilla, que nos visita todos los veranos.

Junto a los cercados que limitan los prados y formando setos dispersos aparecen los arbustos, entre los que destacan el majuelo, el endrino, la zarza o el rosal silvestre. Estos setos vivos son el refugio ideal de pajarillos como petirrojos, pinzones, verdecillos, ruiseñores, verderones, mosquiteros o aves algo mayores, como los zorzales y también la morada del tímido erizo.

En la dehesa el ganado se encuentra en régimen extensivo, el pastizal no se siega, sino que lo comen directamente los animales. Las tradicionales ovejas y cerdos, junto con los animales de trabajo, han sido sustituidos por el ganado vacuno, con razas como la avileña y la limusín.

La riqueza que aporta el pastizal es extraordinaria, ya que alberga multitud de plantas vivaces: junto con las gramíneas y los tréboles encontramos margaritas, gamones, cardos, hierba de San Juan, cardillos, viboreras, alfileres de pastor, lirios e incluso pequeñas orquídeas, que dan esplendor a los prados y los llenan de color.

La dehesa es un modelo ancestral de explotación que se reforzó a lo largo de la Edad Media y que perdura como una fuente estable de recursos, como la carne y otros derivados del ganado, la leña y la caza, que requiere muy pocos aportes energéticos consiguiendo una alta productividad y que además contribuye a la preservación de la biodiversidad.

 

Recomendaciones generales

Llevar ropa adecuada para la actividad que estamos practicando. Un chubasquero en la mochila te puede salvar el día. Lleva también suficiente agua

Recomendamos siempre llevar nuestra propia agua y algo de comida y un kit de herramientas básicas y la bici en buen estado mecánico. Antes de realizar la actividad debemos informarnos sobre la previsión meteorológica.

En verano deberemos tener cuidado en las horas centrales del día fuera de la protección de los árboles la ruta está muy expuesta al sol. Aplicarse con cierta frecuencia protector solar.

Está prohibido recolectar frutos, ramas, hojas, plantas, piedras, ni animales. Mantener los perros bajo control.

No acampar, no hacer fuego y sobre todo tener en cuenta que la basura no vuelve sola. Llevarnos todas los envoltorios y envases de lo que comamos.